En la IPS Juan Pablo II la colposcopia la realiza un ginecólogo especializado en este procedimiento, quien inicialmente explica el procedimiento, luego, en forma similar como se toma la citología, le coloca un espéculo en la vagina y aplica unas sustancias (ácido acético y lugol) en el cuello del útero, que permiten resaltar las células anormales para ser detectadas con el colposcopio. El médico puede tomar una pequeña muestra de estas células (biopsia) y la remite para que el patólogo las examine y presente el reporte sobre el grado de anormalidad en un lapso de 10 días. Con este resultado, el médico tratante define la conducta a seguir. Este procedimiento no causa dolor a la paciente, es ambulatorio y puede demorar de 20 a 30 minutos.